26 jun. 2014

Emilia Pardo Bazán e a pena capital. A pedra angular a debate

Publico o avance dun artigo que sairá proximamente en prensa en torno á pena de morte. Fálase un pouco de todo: antropoloxía criminal, Concepción Arenal, o garrote vil, o verdugo, o "Crimen de la calle Fuencarral".


Emilia Pardo Bazán e a pena capital. A pedra angular a debate


Un segundo, un pateo; menos aínda: a convulsión dun corpo atado ao fincarse nas vértebras un parafuso... Iso e nada máis é a morte." (A pedra angular, 1891)


Introdución


Pardo Bazán publica en 1891 A pedra angular1 (en adiante, APA), unha das súas novelas máis controvertidas e avanzadas desde o punto de vista social e ideolóxico.
Centrada no debate sobre a pena de morte, APA somete a unha dura crítica a toda a maquinaria xudicial e penitenciaria da España da Restauración.
Non é de estrañar a súa desconfianza na recepción da novela, como lle transmite nunha misiva a Benito Pérez Galdós2,
Madrid, finales de 1891”
No sé lo que será esta novela sin amores y casi sin acontecimientos, o en que al menos los acontecimientos quedan en segundo término para dejar sitio a las ideas. (Parreño,2013:189)
Para centrar o asunto, desvelemos antes a trama en dúas pinceladas:
Na aldea de Erbeda aparece asasinado un carreteiro; inmediatamente recaen as sospeitas sobre a muller, sometida a constantes agresións por parte do home, e a un cómplice, e cuñado da vítima.
Sen probas concluíntes, e tras pasar todos os trámites burocráticos a muller e o seu suposto amante son condenados a morrer no garrote vil.
Así llo explica por carta ao seu bo amigo e mentor Giner de los Ríos:
...na miña intención, a novela é o verdugo... por ser quen é... Acaso a verdade non sexa verosímil, pero é ben verdade todo elo, salvo o final por suicidio... Jorge Meyer (Juan Rojo) morreu de morte natural.
Antes de seguir indagando na novela cómpre recoñecer o estado da cuestión en materia penal por aqueles tempos.
O debate sobre a pena capital alcanzou unha enorme repercusión na política española do último terzo do século XIX, incendiando o parlamento pos-revolucionario de 1869 (do que o propio José Pardo Bazán formaría parte, no bando dos liberais de Salustiano Olózaga), entre abolicionistas e partidarios do castigo.
Non se trata dun feito illado. Pardo Bazán aborda ás veces explicitamente o aspecto ritual da pena e outras enxértase nas tramas relacionada con outros contidos transversais como o indulto ou a mecánica procesual.
Dentro da primeira modalidade podemos encontrarnos con contos didácticos como "Pena de morte". Nesta secuencia, un señorito obriga a un servente a descargar uns tiros sobre unha ave que o molestaba:
Para que non te esquezas de que polo roubo vaise ao asasinato, polo asasinato ao garrote..., anda, aperta ese gatillo e pégalle unha perdigonada a lerianta. Sen medo!... Baleirei o segundo canón da escopeta...e caín redondo, pateando, cun ataque de nervios que din daba pena mirarme.
Cunha enorme habilidade técnica Pardo Bazán desenvolve esta controversia e as súas secuelas, ao longo da novela APA, formando parte de aceirados e desmitificadores debates, cargados de sentido do humor; aquí intervén Primo Cova:
¡Verán qué copla!
A miña avoa quere que abola
eu a pena capital.
¡Eu non son bolo, e non abolo
a garantía social!
(Pardo Bazán, 2003:132-133)
Pardo Bazán cuestiona a necesidade dunha pedra angular, no edificio social, como a pena de morte. Para a escritora a pena capital consérvase como un vil atavismo incompatible cunha sociedade avanzada.
Se recapacitamos sobre a nosa historia máis recente, o feito de que a pena de morte quedara suprimida na Carta Magna de 1978, Continuará

1 Pardo Bazán, Emilia (2003): A pedra angular (trad. e introdución: Mónica Bar Cendón). Vigo, Edicións Xerais.

2 As citas textuais van en lingua orixinal, coa salvidade das escolmadas da novela, xa traducida.

19 jun. 2014

El lápiz

Hace unos días, leía un hermoso cuento de Paulo Coelho sobre el lápiz*, publicado en conmemoración del "Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez" (15 de junio). 
En el cuento, el personaje de el Viejo le explica al Niño, a través de las cualidades del lápiz, lo que desearía que éste fuese de mayor.
La "primera cualidad", en consonancia con la perspectiva religiosa del autor, repercutiría solamente sobre las personas creyentes; pero no iría en detrimento de las no creyentes, a las que se atribuirían las otras cuatro "cualidades", ya de por sí lo suficientemente potentes y determinantes como para ofrecer una lección magistral de ética personal y vital. 
Ahí radica, desde mi punto de vista, la capacidad aleccionadora y el valor del cuento, que reproduzco a continuación. 

*(gracias a grafologíauniversitaria.com ;-)) 

LA HISTORIA DEL LÁPIZ

 
 
El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:
–¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, quizá, una historia sobre mí?
 
El abuelo dejó de escribir, sonrió y dijo al nieto:
–Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
 
El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.
–¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!
 
–Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.

Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. A esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
 
Segunda: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
 
Tercera: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
 
Cuarta: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
 
Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, e intenta ser consciente de cada acción.

* Fuente: http://www.grafoanalisis.com/lapiz.htm, El País Semanal, nº 882

5 jun. 2014

Mis graffitis favoritos

Paradógico puede ser que quienes nos dedicamos a la pericia caligráfica manifestemos atracción por los graffitis. 
Por activa y por pasiva, con dos "fs" o con dos "ts"; me entusiasman los graffitis, siempre que sean artísticos, trazados con gusto y ubicados en el lugar adecuado.

Me molestan los graffitis sucios, esbozados con torpeza, pero, sobre todo, cargados de odio y violencia, pensados con el único objetivo de molestar. 

Lo mismo me sucede con otras muestras seudoartísticas, que no necesariamente copan las calles, y a veces incluso gozan de público reconocimiento. 

Alejo de mi devoción estos graffitis -y a esas personas- nociv@s y contaminantes (hipertrofias del ego) que alimentan el odio y la violencia. 

Con razón que este tipo de objetos han sido erradicados de urbes como Nueva York, precisamente una de las cunas del género.

Disfruto pues de estos graffitis ubicados en el lugar idoneo, ensalzando lo efímero, reelaborando el sentido de nuestra cotidianeidad.

Hacía tiempo que no me recreaba con nuevas piezas como la que ahora muestro, y que "llevo a mi molino", por tener mucho parentesco con este Gabinete: casi, casi, presenta el apellido de la socia fundadora, y además posee su color naranja, genuino de la marca. 

De ahí que le rinda este pequeño homenaje. Espero me disculpe la/el graffitera/o por la intromisión de mi "R".

Adjunto un "OXO", un clásico, que no veo últimamente por las calles, y que fue fotografiado hace más de un año; podría haber sido estampado hace dos años?


Esta sección queda abierta a vuestras fotos y aportaciones.

Sección aberta ás vosas achegas; grazas. 

Translate